Mi Casa Oficina

Texto extraido de Soy Entrepreneur

¿Cómo saber que llegó el momento de separar a estos mellizos?

Por Tonatiuh Suárez-Meaney*

Realmente son pocos los emprendedores que comienzan su negocio con la renta de un inmueble para oficina. Lo más natural es que comiencen a trabajar desde casa y cuando el negocio dé ganancias suficientes, muden la oficina.

Mientras el momento llega, el problema no son los bajos ingresos o la incertidumbre. La dificultad colectiva es que la casa se ha convertido en oficina.

Al principio parece algo tolerable tener un escritorio en plena sala con una computadora y una impresora. Sin embargo, cuando el negocio crece, llegan nuevas personas a incorporarse como socios o como empleados y también nuevos equipos, lo que complica las cuestiones del espacio.

Ya no es una sola computadora con una impresora, ahora hay un fax, una copiadora al lado de la tele, las bellas sillas del comedor ya se han cambiado por unas sillas secretariales rotatorias (aunque esto tiene sus ventajas: los niños las usan como cochecitos para jugar durante los fines de semana).

Asimismo, el teléfono puede llegar a ser un pequeño conmutador y ahora al contestar ya no decimos: "bueno", sino "Promociones especiales...".

Pero en la noche, conforme se va metiendo el sol, empiezan a retirarse todos los empleados a sus casas... todos menos el dueño, porque está en su casa. Comienzan entonces a llegar los miembros de la familia y la oficina se vuelve a convertir en hogar.

En cierta forma se matan dos pájaros de un tiro: casi todas las casas están desocupadas a medio día, éstas se aprovechan hasta la última esquina y momento. Por si fuera poco, cuando hay que trabajar los domingos, ahí está la casa-oficina. Incluso, puedes trabajar en pijama.

No obstante, la historia puede tomar varios caminos:

1. El negocio nunca llega a crecer tanto o consumir tanto espacio como para requerir un lugar exclusivo, tampoco se han incorporado empleados ni socios, por lo que la oficina no estorba en la casa.

Puede darse el caso de que la casa quede así por siempre, incluso por generaciones. O bien, para un soltero o soltera con un departamento o casa donde no le ocasiona ninguna molestia, ni siquiera vale la pena preocuparse por extender los gastos fijos.

2. Comienza a ocasionar problemas de espacio o familiares que pueden llegar hasta el divorcio.

3. Se hacen algunas ampliaciones o adaptaciones a la vivienda para separar el trabajo del hogar.

4. Puede ser que realices el difícil salto y alquiles un sitio especial para el negocio.

Preserva Funcionalidad: Independientemente de cuándo se dé la separación, es conveniente saber qué hacer cuando se está convencido que la oficina debe estar en la casa: deben ser un hogar y una oficina funcionales.

Quédate en casa y adáptala para tu oficina cuando tengas razones no económicas para hacerlo: salud, familiar, seguridad. Además de los aspectos físicos evidentes de que la separación física entre oficina y casa (muros o falsos muros, o incluso paneles o puertas); también deben considerarse aspectos para lograr una oficina funcional.

Pero cuando las razones para no abandonar el nido son puramente económicas, piénsalo más de una vez: es muy probable que esa mudanza te dé más a futuro, aunque por ahora te reste ganancias.

La cuestión es saber qué tamaño de empresa resiste la casa y cuándo el crecimiento de la empresa ha superado el tamaño de este espacio; ese será el momento de separar a los mellizos (casa-oficina).

Un año es un periodo muy común en que los nuevos empresarios comparten casa y oficina. Después del año vale la pena hacerse preguntas sobre la conveniencia de ésta. Además, resulta ideal que la oficina esté ubicada en una zona comercial, no sólo por los clientes, también por los empleados: les resultará más fácil y accesible trasladarse diariamente a un lugar céntrico, que a uno periférico.

Si la situación del negocio es buena, ¿por qué no alquilar una oficina?; pero si las cosas no van también, pregúntate: ¿no tendrá algo que ver que no cuento con un lugar exclusivo? Y en el caso de que haya problemas familiares, también cabe la pena preguntarse: ¿cuánto vale una renta con respecto a la unión familiar?

Llegó el momento

Hay algunos indicadores del momento de la separación inmobiliaria:

Los miembros de la familia tienen que estar bañados, peinados y desayunados antes de las 07:00, para no estorbar a los trabajadores.

El perro ya mordió a un empleado o a un cliente porque no lo reconoció.

Varios clientes hicieron algunas preguntas indiscretas "¿Qué aquí vives?", "¿esa ropa interior es tuya?"

No llegan los clientes y cuando llaman, dicen: "es que estuve dando vueltas pero el número que me diste está equivocado, ahí es una casa, había unos niños jugando".

Considéralo.

*Director de investigación de la consultora en ubicación GeoEstrategias.